Capítulo 75.
La luna sigue con paso ágil cada uno de los movimientos del hada, quien parece que vuela por el aire, sin embargo sus sonrisas traviesas la guían hasta un pequeño pasillo que está oculto entre dos enormes rocas que pasa desapercibido en esa enorme pared.
— Debo seguirla, no puede perderse…
Su cuerpo a pesar de ser delgado se mantiene presionado entre ambas paredes hasta que…
Da un paso y…
El suelo se acaba, el calor de su cuerpo al mismo tiempo que los destellos del hada desaparecen.
El vacío