Capítulo 55.
— Vamos acompáñame Luna— susurra Lana con una sonrisa al mismo tiempo que se lleva a Malía hasta un área donde ella jamás había estado.
Malía jadea, los guerreros están en entrenamiento constante, y en medio de todos Malía se distrae con el cuerpo brilloso, sudado y lleno de hormonas de Alfa Marek.
Cada movimiento era sensual, marcado como si fuera una especie de danza, de atracción, de conquista.
Malía sonríe de manera inconciente, se muerde un labio y jadea al verlo, evadir uno de los ataque