Capítulo 41.
Alfa Marek no puede creer lo que está escuchando, se gira desconcertado con la garganta cerrada.
¿Y si se lo había imaginado? ¿ Y si era parte de su deseo por hacerla regresar y su mente le jugaba una horrible broma?
Pero al encontrar la cama choca con ese par de hermosos ojos azules y una sonrisa en los labios de la mujer que lo estaba volviendo loco.
— Has despertado, Luna. Finalmente has despertado.
Marek soltó el aire que contenía en su pecho deshaciéndose de la culpa al saber en el fondo