Capítulo 159.
Bela contiene una arcada más.
Y en medio de la oscuridad, con el rostro completamente congelado y las manos temblorosas, comienza a caminar tratando de guiarse por lo que sus manos extendidas sentían.
— Padre, padre, ¿dónde estás?— Dice ella conteniendo el aliento y la necesidad de salir corriendo de ese lugar.
Pero algo en esa esencia llena de podredumbre, le decía que estaba ahí, envuelto en la miseria.
Hasta que llega a la parte principal de la cama y se encuentra con su rostro.
Un hombre q