Capítulo 153.
La mano de su madre aun ardía por el impacto.
— Te hicimos que te fueras de aquí para que pudieras tener otra vida— declara la mujer completamente furiosa.— Te dimos la oportunidad, te dimos dinero, te dimos todo, absolutamente todo, para que reiniciaras tu maldita vida y no nos hicieras cargar con el horror de ser deshonrados dos veces.
Alfred guarda silencio.
— Y mira…— la dulzura de la mirada de esa mujer desaparece por completo.— Te empeñas en enlodar nuestro linaje.
Él levanta la mirada.
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