Isabella no pudo seguir mirando, así que apartó la vista. Por suerte, el tráfico volvió a fluir y Colin aceleró. Sin embargo, no sirvió de nada, porque la imagen de Alexander y la mujer seguía grabada en su mente.
¿Quién era ella? ¿Había tenido una cita con esa mujer? Recordó que Alexander le había dicho que se encontraría con un viejo amigo. Probablemente era el amigo del que hablaba. No podía dejar de preguntárselo. ¿Estaría embarazada de Alexander? La idea le hizo llorar, y no sabía por qué.