—Lo entiendo —dijo ella, dedicándole una sonrisa fulminante, pero con la mirada dura—.
—Sin embargo, mi equipo ha trabajado mucho en este proyecto hasta ahora, y sería imprudente que llegaras tan pronto después de tu llegada a la empresa y lo cancelaras.
La sala quedó en silencio al comprender el impacto de sus palabras.
—Esto no solo garantizará que nuestros empleados no se sientan perjudicados por tu presencia —continuó—, sino que también nos permitirá asegurarnos de ofrecer el mejor producto