Capítulo 3
Era incluso más gruesa que la de Kyle, curvada ligeramente hacia arriba, la cabeza hinchada. —Mi turno —dijo, y cambié, tomándolo en mi boca, arcando de inmediato por su grosor mientras él empujaba más profundo, mi saliva goteando por mi barbilla y sobre mis tetas expuestas.
La curva golpeaba el fondo de mi garganta de forma diferente, haciéndome atragantar un poco, pero me encantaba, mis ojos lagrimeando mientras chupaba.
Se turnaron así, pasando mi boca entre ellos, follándola lent