SU PUNTO DE VISTA
Un hombre dio un paso al frente, sosteniendo una botella de vino. La inclinó lentamente, dejando caer un hilo oscuro y rojo en el hueco de mi ombligo, permitiendo que se deslizara más abajo, recorriendo mi vientre, perdiéndose entre mis muslos, siguiendo la curva de mi cuerpo. Al principio ardía, una sensación extraña, desconocida, antes de transformarse en un calor que me hizo arquearme contra el terciopelo.
Otro hombre apareció con un cuenco de crema. Espesa, blanca, de arom