POV EN TERCERA PERSONA
Elena Marlowe siempre entraba a una habitación como si le perteneciera. Sienna Cross, sin embargo, entraba como si estuviera allí para robarla. Juntas eran imposibles de ignorar, dos fuerzas magnéticas orbitando el mismo sol, destinadas a chocar y encender chispas en igual medida.
Era una noche de viernes, y el bar que habían elegido vibraba con música baja y conversaciones a la luz de las velas. No era su tipo de lugar habitual, más tranquilo, más elegante, más íntimo. U