UNA SOLA NOCHE. CAPÍTULO 2. ¡Todas las tuercas!
No lo sabía. La verdad era que no sabía si quería irse, quedarse, matarlo o volverlo a besar, así que dejó que su instinto decidiera y por supuesto que decidió por lo más agresivo. Su boca volvió a encontrarse con la de Karim y esta vez fue como si todo realmente estallara, como si las estrellas allá arriba estuvieran desintegrándose y su cerebro se apagara solo para dejar paso a esa sensación de caer al abismo que era ser besada por aquel hombre.
"Estás loca... Rose... estás loca...", pensó mi