FATALIDAD A TU SERVICIO. CAPÍTULO 20. Un invitado sorpresa
—Vamos todos, nadie se queda —sentenció Michael mirando a sus primas con un tono que era una orden directa mientras sus ojos se fijaban específicamente en Grace—. Esta es una noche importante para sus hermanos así que ahí van a estar las dos, calladitas y bonitas, aunque tenga que arrastrarlas de las orejas.
Rose asintió con un suspiro pero Grace se encogió de hombros.
—A estas alturas pensé que solo arrastrabas a tu camarilla de babeadoras —murmuró.
—¿Perdón, a quién? —masculló Michael.
—A la