CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 42. ¡Pues dejo que me mate!
Los gritos de su madre resonaron en el despacho de la mansión y más allá, reclamando, exigiendo y haciendo un escándalo hasta que el mismo viejo Vantchev le dio una bofetada que la mandó al suelo.
—¡¿En qué momento te di autorización para que hablaras en mi nombre?! ¡¿Cómo te atreves a ir contra las órdenes del jefe de este clan?! —rugió el viejo, ignorante de todo lo que estaba sucediendo.
Nhora se levantó, sosteniéndose el rostro, y le dirigió una mirada furiosa y llena de desafío.
—¡Porque e