CAPÍTULO 38. ¿Dónde está Mar?
Debían faltar pocas horas para el amanecer cuando Mar salió de aquella camioneta con su hijo en brazos. Respiró profundamente el aire fresco y observó a su alrededor. Estaban en una propiedad a una media hora de la ciudad de Los Ángeles, con una villa grande rodeada de árboles, césped y flores silvestres, con las majestuosas colinas a lo lejos.
Alrededor, diseminadas entre caminitos de piedras, había pequeñas casitas, como cabañas, todas a oscuras porque era evidente que estaban todos durmiendo