CAPÍTULO 21. ¿Todavía lo estás procesando?
Mar se quedó inmóvil viendo todo lo que Alan había comprado para el disfraz, y con cada cosa que veía el recuerdo de su olvido la atormentaba. Pocas veces había sentido tanta culpa. ¡Se había olvidado de hacer el disfraz de Michael!
—¡Dios, debo ser la peor madre del mundo! —susurró con voz ahogada mientras Alan la arrinconaba contra una pared y levantaba su barbilla.
—No no no, señorita, mírame, mírame. Nada de llorar, menos frente al nene... Nada de llorar, a ver...
Mar subió los ojos para cl