Rossi se apartó de él como pudo un poco le miroy exclamo . . .
–Disculpa pero yo me siento derrota por tus manipulaciones y . . . .
––No cometas el error al pensar que la falta de mis recuerdos no se o controlo mis emociones y deseos. Yo no necesito recordar para desear a una mujer. Eso está en nuestra naturaleza, Rossi. Siento el deseo en mi cuerpo y mí arde de deseo por ti.
Y la deseaba a ella. Daba igual lo que hubiera querido en el pasado. Aquel era el presente, y la estaba eligiendo a