Mundo ficciónIniciar sesiónAbby estaba sentada en su bañera con la mejilla puesta en su rodilla mientras recordaba su asombroso día.
¿Cuánto tenía de no sentirse tan… emocionada?
No solo adjudicaba eso a que ahora tenía a un hombre avasallador todo el tiempo a dos metros de distancia, que por alguna razón no podía entender, no se separaba de ella en ningún instante. También podía sumar a que todos en







