POV Lanya
Su mirada pasó de mí a Augusto.
Y luego regresó a mí.
Como si intentara comprender lo que acababa de escuchar.
Como si su mente se negara a aceptar aquellas palabras.
El silencio se volvió insoportable.
Sentí que el aire desaparecía de la habitación.
Augusto soltó mis manos lentamente.
Yo apenas podía respirar.
Mi corazón golpeaba con fuerza contra mis costillas.
Una y otra vez.
Porque al ver la expresión de Nina comprendí que algo acababa de romperse.
Algo importante.
Algo que quizá