POV Lanya
La gente seguía felicitándonos.
Escuchaba voces por todas partes.
“¡Qué hermosa pareja!”
“¡Felicidades!”
“¡Augusto tuvo mucha suerte!”
Las cámaras seguían tomando fotografías mientras las copas chocaban y todos sonreían como si estuvieran presenciando el romance perfecto.
Pero yo sentía que me estaba ahogando.
Porque después de verlo.
Después de encontrar los ojos de Damiano al otro lado del salón…
Ya no podía respirar.
El anillo en mi dedo pesaba demasiado.
Las manos comenzaron a temb