Capítulo 089. La inauguración.
Los vientos de agosto, acompañados por un crepúsculo en tonos naranjas y amarillos, daban paso a la esperada noche de inauguración. Los autos se detenían uno tras otro, de ellos descendían celebridades, empresarios, políticos y herederos influyentes de Italia y Alemania.
Desde el ventanal de la oficina presidencial, Anton observaba la fachada del majestuoso complejo hotelero, la obra de arte que había creado con su esposa. Sin embargo, su corazón estaba oprimido por la ausencia de ella. Solo ha