Capítulo 46. Encuentro inesperado.
Eve amanece con ganas de despejarse y salir de ese lugar, y recuerda que Loyola le dijo que él podía ayudarla con salir de la mansión, decide alistarse para poder irse en el momento que Loyola se lo indique.
—Loyola— Eve lo mira cruzar por el recibidor, pero él al escucharla detiene su camino— ¿puedes salir hoy? Necesito despejarme un poco.-Eve suplicaba en silencio un “porfi, pofi, porfi”
Él se queda pensando en todo lo que tiene programado para ese día y acepta llevarla un momento más tarde