Capítulo 36: El inicio del fin.
Abigaíl sintió que la piel se le erizó, clavó sus ojos en los de su amigo, se aclaró la garganta.
—Tú sabes bien que no soy mujer de escándalos, ese hombre insistió en que fuera a uno de sus eventos, puse muchos pretextos, y terminé aceptando, yo no imaginé que ese tipo se quería pasar de listo, lo lamento Piero, asumiré con mi sueldo las perdidas —murmuró.
—Si no te conociera tantos años, te despediría sin contemplaciones, pero sé que no mientes, y también odio los abusivos, por eso cancelé e