El sonido de los golpes secos en la puerta los hizo volver a la realidad, aunque Scott no quería liberar a Valentina de su dulce beso, ella se liberó, abrió la puerta y Meredith se sorprendió de ver a Scott ahí
—Venía a… ¿Quería evitarte a platicar conmigo un rato? —dijo y su mirada aún era recelosa
—Ve, yo me quedaré a cuidar a nuestro hijo.
Valentina asintió y salió junto a Meredith al jardín, Meredith llevaba una botella de Jack Daniels, y dos vasos, se sentaron en una banca desde donde po