Scott salió de la mansión y caminó hasta la puerta, donde se encontró con Melissa, ella lo miró preocupado y lo detuvo
—¿Scott? ¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara?
—Problemas, Mel, no te preocupes.
—¿Cómo qué no? Eres mi hermano, todo lo malo que te pase es como si me pasara a mí, así que dímelo.
—Tengo problemas, muchos, en realidad, lo de las tierras de Valentina, debo pagarle su inversión y una compensación a Inés, y, además, bueno…
—Pídele dinero de la herencia a mamá, paga eso, y