Luego de quince días, por fin, dieron de alta a Love del hospital, ella miraba a su pequeño bebé desde el cristal de los cuneros, no podía aún llevarlo a casa, pero se sentía muy triste de tenerlo que dejar ahí, incluso intentó quedarse más tiempo en el hospital, pero Kevin dijo que lo mejor era que fuera a casa y recuperara sus fuerzas
—Su bebé es muy fuerte, saldrá adelante, no tengo la menor duda.
Love observó al pediatra, era la primera vez que lo veía
—Sí, mi Oliver es muy fuerte.
—Es un m