42. ¿Embarazada?
Cuando Kathia despertó, y se encontró a sí misma en la cama de la habitación de la suite, siendo examinada por un hombre que en seguida reconoció como a un doctor por el estetoscopio que rodeaba su cuello, se sintió confundida y alterada a partes iguales.
Rápidamente, intentó incorporarse, pero, al hacerlo, un nuevo y leve mareo la atravesó, haciéndola sentir débil.
— Con calma, Kat, acabas de reaccionar — le pidió Cassio, que estaba sentado a su lado con un gesto de preocupación en el rostro.