Al despertar está nuevamente en la casa Pierce. Me levanté rápidamente del sofá y empecé a caminar hacia la salida.
—¿A dónde crees que vas? —la voz de Aleksander me detuvo. Me gire para verlo.
—A casa. —respondí sin ganas.
—No. —se acercó con mirada seria y pasos decididos.
—¿Como qué no? Me voy. —me giré y puse una mano en la puerta, lista para abrirla.
—Dije que no. —apoyó su mano, cerrando de un portazo.
—Alek, quiero irme. —volví a intentar abrir la puerta, pero él no saco su m