Cap. 19 Errores que cuestan caro
Dallas tocó a la puerta, había ensayado su lado firme para tratar con su hermano; sin embargo, una bella señora le abrió la puerta sacándola de onda.
—Disculpe, me equivoqué de habitación, pensé que era la de mi hermano.
—¿Apolo es tu hermano?
—Sí.
Ella le dio pase y Dallas entró y vio a su padre frente a ella y cayó como un fardo en el suelo. Roy la ayudó a levantar y la colocó en un mueble cerca.
—Dallas, cariño.
Apolo fue a ella y la tocó.
—Hermanita, por favor, hermanita.
Gastón se acercó al