Mundo ficciónIniciar sesión27 de Julio de 1845
Los cánticos con voces angelicales eran cada vez más altos y llenos de pesar, un triste réquiem a una simple alma que quedará en espera a ser juzgada por el poder divino. Un día muy lúgubre para la familia Lussac.
Siete años han pasado ya desde aquella noche Londinense en donde Sarah abandonó una vida común para convertirse al igual que su esposo, en seres moradores de las sombras.







