Mundo ficciónIniciar sesiónUn carraspeo por parte de Anabela llamó la atención de Erick, sí que se veía con cara de una mujerzuela aquella francesa mientras miraba al recién llegado.
— Bienvenido sea a mi casa — dijo Anabela de forma hipócrita.
Sarah rodó los ojos al saber las intenciones que ya tenía esa mujer.
— Me imagino que usted debe ser la esposa de Parker — dijo Erick formal refiriéndose a Anabela.







