Mundo ficciónIniciar sesiónSe avergonzó cuando se sacudió en su posición, delatándose excitada, y se sonrojó cuando el hombre se rio, con la piel de su antebrazo atrapada entre sus labios y tras eso, un mordisco llegó para llevarla al éxtasis en tan divertida e inusual mañana.
—Me había olvidado de que te gustaban los mordiscos —siseó Joseph y se montó diestramente s







