Mundo de ficçãoIniciar sessãoUnas cuantas horas bastaron para que el cuerpo cansado de Joseph se recuperara. Abrió los ojos lentamente y se movió junto a Lexy, cuidando de no despertarla en tan placentero descansar en que la muchacha se hallaba sumergida.
Tenía las mejillas sonrosadas por el calor que juntos habían ocasionado y el cabello castaño le caía revuelto por las mejillas, concediéndole ese fem&iacut







