Capítulo 44

Estaba tan cansada y después de la prueba me dirigí a mi habitación, todos me felicitaban y me decían lo impactante que era mi loba, nadie ni mis padres habían visto a mi loba, se imaginaban que podría tener el mismo pelaje que mi madre, pero no el que pudiera correr en llamas.

Me dirigí a la casa de la manada ya casi sin fuerzas, cuando vi a Bruno, —Hannia, nunca me dijiste que tu loba era algo magnific

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