Capítulo 34. Intentando otra cosa
Roberto pataleó una y otra vez al enterarse que el secuestro fue un fracaso. Y es que no previó que una de las mujeres más multimillonarias del mundo tendría un as bajo la manga para librarse de esa clase de situaciones penosas.
Y ahora que hasta tenía guardaespaldas y todo, sería muchísimo más complicado el raptarla y forzarla a ser su juguete sexual.
Dio varias vueltas alrededor de su oficina, donde no paraba de debatirse qué hacer para tener a Macarena a sus pies. Y mientras p