Sergio se detuvo por un momento y preguntó:
—¿Dónde escuchaste que papá no te quería? ¿Es posible que hayas malinterpretado algo?
—¿Malinterpretado? —Noa se rio con sarcasmo y dijo—: Si lo hubiera escuchado de otra persona, podría ser una malinterpretación, pero lamentablemente, lo escuché de él.
La mirada de Sergio cambió ligeramente.
—Bolita, ¿qué escuchaste? ¿Puedes decírmelo?
Noa apretó los labios y, al final, no respondió, solo dijo indiferentemente:
—Han pasado tantos años, no hay nada más