Noa rio suavemente con un tono burlón.
—¿Sorpresa? ¿Oportunidad? Realmente sabes cómo hacer reír, señor. Si no fuera por las cosas que dijiste cuando éramos pequeños, tal vez te hubiera creído.
En aquel entonces, sus padres se estaban divorciando y ella iba a buscarlo todos los días, evadiéndose de las disputas de los adultos. Ella siempre supo que su madre era dominante, una persona que no daba marcha atrás en sus decisiones. Si ella decía que se iban a divorciar, no había vuelta atrás.
Y así