El maquillista la miró con una cierta dificultad: —Pero, pero Sofía, tu maquillaje aún no está terminado.
Sofía respondió con alegría: —No importa, puedes maquillarla primero y luego a mí.
Los labios de Noa se movieron, quería rechazar, pero al final, agradeció a la otra parte.
—No te preocupes, considera que es una manera de hacer una amiga, ¿quieres intercambiar números de contacto? Podríamos salir a comer juntas alguna vez, pero no le digas a mi agente, de lo contrario, me dará una conferen