Cuando se mencionó el nombre de Alvaro, Noa se quedó en silencio de inmediato.
Dejando de lado que Alvaro no iba a participar en el programa, incluso si lo hiciera, probablemente explotaría en el momento en que la viera. Solo de pensarlo, Noa no pudo evitar decir:
—Sería mejor que no viniera.
Rozana pensó que había escuchado mal.
—¿Qué dijiste?
Cuando se dio cuenta, Rozana preguntó con precaución:
—¿Te refieres a Alvaro? ¿Por qué?
Frente a su cauta pregunta, Noa no mostró ningún cambio en su