Se quedó presa del pánico por un tiempo, estaba algo incómodo, justo cuando iba a preguntar por lo qué estaba pasando, Noa sonrió levemente y luego se levantó.
—Vámonos a desayunar entonces.
Rozana rápidamente se levantó y la siguió también, preguntó en voz baja.
—¿No necesitas ponerte un poco de maquillaje?
—Me he puesto protector solar —dijo Noa.
—Pro-te, protector… solar…
Rozana se quedó muda, quiso explicar que no se estaba refiriendo al protector solar, ah… Desafortunadamente, ya había segu