Al escuchar el escándalo afuera, el abuelo Camilo hizo la pregunta. Y luego se oyó la voz de Clara:
—Abuelo Camilo, quizás vinieron los paparazzi para tomar fotos. No se preocupe. Déjelo a mí —se levantó y salió de la sala.
Cuando vino, pidió a todos los guardaespaldas que se quedaran afuera de la sala para evitar que les molestaran los paparazzi o los medios sacando fotos. Aunque Clara lo quería para que se subiera su visita al abuelo Camilo, pero entendía bien la familia Hernández, y que en es