Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalgo del coche y marcó su número.
- Hasta que te dignas en llamar. ¿Cómo va todo?
- Tendrías que verlo con tus propios ojos, están todos dormidos como niños. - Me sonrío. - Pero no te preocupes que no la llevaré a su casa y mucho menos







