Sinceramente, Matt había estado a nada de soltar lágrimas y ser todo un llorón al igual que su amigo. Pero se contuvo, tragándose el nudo en su garganta, porque ya era suficiente con los llantos de James y Emily, por suerte estos dos lograron calmarse. Aunque ya habían ocasionado una que otra risita divertida, pero claro, fuera de toda burla.
Matt ahora estaba tan aliviado, él también había temido por la reacción de Emily hacia James y Ryan, sobre todo hacia James, porque este sin duda sería el