Faltan pocos minutos para el fin de año, todos estamos en el jardín esperando, suenan las doce campanadas y comienza el conteo final, ya son las doce, los abrazos no se dejan esperar, los abrazos se confunden con las lágrimas, la señora Isabella me abraza fuertemente, luego formando un lazo de tres nudos se une Franco, así nos quedamos por un buen rato.
Bueno llegó el nuevo año y con él las esperanzas, las ganas de trabajar, de salir adelante.
Celebrando con nosotros está la novi