Hanna
No me dejó responder, su boca se chocó con la mía, nuestros labios comenzaron con una danza, con una lucha por saber quien iba a ganar. Sus manos levantaron mis brazos, las sujetaron a la misma altura de mi cabeza, callaba mis gemidos que salían de forma involuntaria. Así como mis gemidos que salieron de forma involuntaria, también salieron dos palabras que no podía revelar… Te amo. Cruce mis piernas en su cintura, mientras nos seguimos besando sin parar. Luego me bajo, por la lluvia es