Hanna
Abrí mis ojos y él no estaba a mi lado, los frote mientras me despertaba mejor. Mire mi teléfono que estaba apagado desde ayer y tengo llamadas perdidas de mi amiga Luisa, le marqué y escuché como ella reía por allá.
—Me enteré que te perdiste ¿Dime como va todo? —Miro hacia atrás y Pablo no estaba allí.
—Estoy perdida, estoy enamorada de él. —Escucho su grito agudo, haciendo que retire mi teléfono de la oreja.
—Lo sabía, es que quien no. Él es un adonis, serías muy ciega en no darte c