CAPÍTULO 53— La decisión
El departamento estaba en una penumbra cálida, iluminado apenas por las veladoras que Ofelia había encendido sin darse cuenta de que estaba creando una escena que parecía inevitable.
Dejó la botella sobre la mesa con una calma que no era calma.
—La estaba guardando para una ocasión especial… —dijo, mirándola como si pesara más que el vidrio—. Esta es la que me quedó. La otra la abrí para desamorarme sobre mi vestido de novia.
Lissandro no interrumpió. La observó como