CAPÍTULO
Sábado de resaca
Luis cruzó la puerta de la empresa.
Y Las miradas no se disimulaban; se clavaban en él con una mezcla de morbo y desprecio ,ni siquiera fingían respeto. Secretarias que bajaban la voz al verlo pasar.
Nadie lo saludó como antes.
No hacía falta preguntar por qué. Todos sabían.
Desde el casamiento, en las redes sociales solo se hablaba de una cosa: el engaño del infiel de Luis Fernández.
Los memes, los titulares, los videos del desfile circulaban desde la m