Luis José y yo habíamos comenzado a organizar toda la casa y a recoger las pertenencias de Guillermo, que a decir verdad eran bastantes, ya que había vivido en esa casa muchos años antes de conocerme. Para evitar un conflicto mayor yo me encargué de recoger sus cosas personales que aún estaban en nuestra habitación, y Luis José se fue al que era su estudio en donde tenía todos los materiales de pintura y cuadros que ya había terminado y que en algún momento pensaba exponer en alguna galería de