Ana Paula sintió que el mundo se le caía encima, por su parte Luis José no salía de su asombro, no podía creer que cuando por fin había convencido a Ana Paula de que fuera a hablar con él, Marisol en cuestión de segundos había destruido todo.
— ¿Pero qué has dicho? Eso no puede ser, es imposible, tú no puedes estar embarazada.
— ¿Imposible? ¡Claro que no es imposible! ¿Se te olvida que hicimos el amor aquí en este mismo lugar?
Ana Paula ya no soportaba escuchar una palabra más, estaba obsti