Mundo ficciónIniciar sesiónAdeline salió de su habitación con el ceño fruncido y una expresión de molestia, sus pasos rápidos y firmes mientras se dirigía hacia la sala, donde Odette ya estaba sentada esperando.
—Oye, idiota —gruñó Adeline.
—¡Adeline! —exclamó Odette. Saltó de un brinco, abrazando a su







